El examen de ciudadanía americana es un componente crucial en el proceso de naturalización. Este artículo proporciona una visión general del examen, incluyendo sus secciones, lo que puedes esperar y cómo prepararte para él.
Comprender el Examen de Ciudadanía
El examen de ciudadanía de los EE. UU. está diseñado para evaluar tu conocimiento y comprensión del idioma inglés y de la historia, principios y forma de gobierno de los Estados Unidos. El examen consta de dos partes principales:
1. Prueba de Inglés
Esta sección evalúa tu habilidad para leer, escribir y hablar en inglés.
- Comprensión oral: Un oficial de USCIS te hará preguntas en inglés, y debes responder adecuadamente.
- Lectura: Deberás leer una o varias oraciones en inglés para demostrar tu capacidad de lectura.
- Escritura: Se te pedirá escribir una o varias oraciones en inglés para probar tus habilidades de escritura.
2. Prueba de Civismo (Educación Cívica)
Esta parte del examen evalúa tu conocimiento de la historia y el gobierno de los Estados Unidos.
- Se compone de hasta 10 preguntas de una lista de 100 preguntas predefinidas.
- Debes responder correctamente al menos 6 de las 10 preguntas para aprobar.
Documentos necesarios para el examen de ciudadanía
Cuando te presentes para tu examen de ciudadanía, es crucial llevar contigo todos los documentos necesarios. Estos documentos no solo verifican tu identidad y estatus legal, sino que también respaldan la información proporcionada en tu solicitud de naturalización (Formulario N-400).
Aquí hay una lista de los documentos más importantes que debes llevar al examen de ciudadanía:
- Tarjeta de Residencia Permanente (Green Card): Debes presentar tu Green Card original. Es una prueba esencial de tu estatus legal en los Estados Unidos.
- Pasaporte(s) y documentos de viaje: Lleva todos los pasaportes actuales y antiguos. Estos documentos son importantes para verificar tus viajes al extranjero.
- Identificaciones Estatales: Incluye cualquier identificación emitida por el gobierno, como una licencia de conducir o una tarjeta de identificación estatal.
- Documentos de cambios en la información personal: Si has tenido cambios en tu información personal desde que presentaste el Formulario N-400, como un cambio de nombre debido a matrimonio o divorcio, debes llevar los documentos que acrediten esos cambios.
- Registros de Citas Judiciales o Policía: Si has estado involucrado en algún proceso judicial o policial desde que presentaste tu solicitud, debes llevar la documentación relevante que acredite el resultado de esos casos.
- Documentos adicionales relevantes para tu caso: Esto puede incluir, por ejemplo, documentos que demuestren tu relación con un cónyuge ciudadano estadounidense si tu caso se basa en el matrimonio.

Preparación para el examen
- Estudia: USCIS ofrece materiales de estudio gratuitos, incluyendo la lista de 100 preguntas y respuestas para la prueba de civismo.
- Práctica: Realiza pruebas de práctica, disponibles en línea, para familiarizarte con el formato y el tipo de preguntas.
- Cursos de inglés y civismo: Considera tomar clases, muchas comunidades ofrecen cursos gratuitos o de bajo costo.
¡Importante!
Consejos para el día del examen
- Llega temprano: Llega a la oficina de USCIS con tiempo de anticipación.
- Documentos necesarios: Lleva contigo la identificación y cualquier documentación requerida.
- Mantén la calma: Mantén la calma y concéntrate en las preguntas.
Aprobar el examen de ciudadanía es un paso importante hacia la obtención de la ciudadanía estadounidense. Con una preparación adecuada y una comprensión clara del proceso, puedes aumentar significativamente tus posibilidades de éxito.
Preguntas frecuentes
La duración varía, pero generalmente el examen completo de ciudadanía (incluyendo la entrevista) puede durar alrededor de 20 minutos.
Si no apruebas alguna sección del examen en tu primera entrevista, tienes derecho a una segunda oportunidad. Si fallas en la segunda oportunidad, debes comenzar el proceso de naturalización de nuevo.
No hay un código de vestimenta oficial, pero es recomendable vestirse de manera formal o semi-formal para mostrar respeto por el proceso.